Diagnóstico antes de tocar tu piel
En la primera visita revisamos reactividad, zonas con capilares visibles y tolerancia a activos. De ahí sale el plan, no al revés.
Un espacio en Buenos Aires pensado para quienes conviven con sensibilidad, rojeces o brotes inesperados y necesitan una rutina que se sostenga en el tiempo, no una lista interminable de productos.
Para pieles que reaccionan fácil
Si tu piel se enrojece con productos nuevos, sentís ardor después de limpiar o te da miedo probar activos, esta página es para vos. Trabajamos con protocolos de baja reactividad, productos de marcas locales y tiempos realistas.
En la primera visita revisamos reactividad, zonas con capilares visibles y tolerancia a activos. De ahí sale el plan, no al revés.
Elegimos el momento y la técnica según cómo esté tu piel esa semana. A veces conviene postergar y hacer solo hidratación.
Capas ligeras, sin sellar en exceso. La idea es que la piel recupere elasticidad sin sentirse ocluida ni pesada.
Mandíbula y entrecejo suelen acumular tensión. Un masaje semanal cambia cómo se siente el rostro al final del día.
Te llevás una rutina escrita, con productos concretos y horarios posibles. Si no la vas a sostener, no la incluimos.
Mañana, mediodía o después del trabajo. Ajustamos la frecuencia según tu agenda y la estación del año.
Si querés ver cómo se combinan estos pasos en un plan concreto, mirá las soluciones de cuidado facial o leé la guía sobre limpieza facial para piel sensible.
Notas que escribimos a partir de lo que aparece en consultorio, sobre todo cuando la piel reacciona fácil o la rutina se vuelve difícil de sostener.
Lecturas cortas, sin promesas de más.
Piel sensible
Cómo se adapta el protocolo cuando la piel se enrojece con facilidad y por qué conviene espaciar las sesiones.
Leer la notaRutina
Una estructura mínima que se sostiene incluso en semanas complicadas, con productos que se consiguen acá.
Leer la notaMasaje facial
Lo que observamos tras ocho semanas de trabajo semanal en mandíbula, entrecejo y pómulos.
Leer la notaSi querés armar tu propio plan, podés escribirnos y contarnos cómo es tu piel hoy.