¿Cómo sé si mi piel es sensible antes de reservar?
No hace falta un diagnóstico previo. En la primera consulta revisamos reactividad, zonas con capilares visibles y cómo responde tu piel a los cambios de estación en Buenos Aires. Con eso definimos si conviene empezar con una limpieza suave o directamente por hidratación con ácido hialurónico.
¿Cada cuánto conviene repetir la limpieza facial profunda?
En pieles sensibles solemos espaciar las sesiones entre cuatro y seis semanas. Hacerlas más seguidas no acelera resultados y puede irritar. La idea es sostener un ritmo que tu piel tolere sin enrojecimiento persistente ni descamación.
¿El masaje facial reemplaza algún tratamiento?
No. El masaje facial trabaja circulación y tensión en mandíbula y entrecejo, pero no sustituye la limpieza ni la hidratación. Lo integramos como complemento dentro de la rutina, sobre todo en semanas de mucho estrés o después de jornadas largas frente a pantallas.
¿Qué productos usan y de dónde vienen?
Trabajamos con marcas locales y fórmulas simples, sin listas interminables de activos. Antes de aplicar cualquier producto revisamos tu historial de reacciones y ajustamos según el tipo de piel. Si algo no te hace bien, se cambia sin drama.
¿Puedo mantener mi rutina actual en casa?
Sí, y de hecho la revisamos juntas. Muchas veces el problema no es la falta de productos sino el exceso de pasos. Proponemos una rutina de tres movimientos sostenible en el tiempo y la ajustamos cada tres meses según cómo responda tu piel.
¿Cómo se reserva un turno y qué pasa si necesito reprogramar?
Los turnos se coordinan por contacto directo y tenemos horarios flexibles para quienes trabajan hasta tarde. Si necesitás mover la fecha, avisanos con la mayor anticipación posible y buscamos otro hueco en la misma semana.
Podés escribirnos desde contacto o revisar las condiciones de reserva en política de turnos.